La Evolución del Hombre y el Ancestro Común

Data que en el año 2 500 000 a.C., en alguna parte de la sabana etíope, apareció el primer organismo perteneciente al género homo. Se estima que los homo fueron descendientes de una larga data de homínidos Australopithecus. La aparición de esta nueva especie da inicio a la Prehistoria de la Humanidad.

Entre la gran variedad de homínidos que descendieron a Lucy, la llamada ancestra común de los homínidos, se encuentran los diversos tipos de Australopithecus: africanus, afarensis y gahri. Y fue de ellos que apareció el primer Homo. Antes de proseguir, es de vital importancia establecer una diferencia entre ”primate”, ”homínido” y ”Género Homo” de acuerdo a la taxonomía darwiniana. Los primates son una orden de mamíferos, compuestos por los seres humanos y sus parientes más cercanos, encontrándose una gran gama de familias y subfamilias. Una de dichas familias es la familia de los homínidos o antropoides, prácticamente se dividen en: los simios (orangutanes, bonobos, gorilas y chimpancés), los Australopithecus, y sus descendientes: los homo. Siendo el Género Homo el gran árbol genealógico del hombre.

Dicho esto, los homo se diferenciaron de sus similares al ser capaces de elaborar instrumentos de piedra. Estas herramientas eran de mucha simplicidad, pero fueron los que iniciaron la industria lítica. Entre los propios homo se derivaron varias especies como los Homo Habilis, los Homo Rudolfensis y los Homo Denisova. Estos hombres, comenzaron a diferenciarse de los otros homínidos, siendo menos torpes y más hábiles, en este momento una gran curiosidad despierta en él. Los hombres se procrearon vertiginosamente, y poblaron el continente africano, para luego poblar Eurasia. Estos hombres eran nómadas, es decir, aprovechaban todos los recursos que un territorio podría ofrecerles y luego se marchaban, viviendo de la caza y la recolección de frutos.

Es claro que los hombres comenzaron a distinguirse entre sí a medida que poblaron el mundo. Los Homo Erectus y los Homo Cepranensis llegaron a poblar Asia y Europa, respectivamente, teniendo rasgos característicos de su región; estas especies aparecieron en el 1 800 000 a.C. Varias de las ramas originales morían para abrir paso a nuevas ramas. Estas nuevas ramas perderán pelaje y ya no tendrán similitudes con otros homínidos, estos hombres comenzarán a poblar todo el mundo. Asimismo, apareció la talla de piedra, huesos y astas de animales. El proceso evolutivo se vio marcado por la adopción de la posición erguida, la locomoción bípeda, el aumento de la composición craneana y el achicamiento de la mandíbula.

Ancestro del Género Homo

De las distintas especies y subespecies del Género Homo, apareció la especie primitiva de la humanidad: el Homo Sapiens. Los historiadores identifican a unos fósiles hallados en África como el ancestro común de la humanidad. Dichos fósiles datan del 350 000 a.C., y se le denominó Eva Mitocondrial. Se le llamó así ya que dicho organismo poseía todas las mitocondrias madres del genoma humano. El Homo Sapiens se esparció por varias partes del mundo y convivieron con otras ramas de hombres, como los Neandertales.

Se sabe que hubo un choque biológico entre los Homo Sapiens y los Neandertales, principalmente debido a complexiones físicas diferentes. El resultado del proceso evolutivo fue la hegemonización del Homo Sapiens sobre las otras especies de hombres, lo cual desembocó en la extinción de dichas ramas subalternas de hombres.

El ser humano de hoy en día es el resultado de la evolución del Homo Sapiens (del latín, hombre que piensa), al Homo Sapiens Sapiens. Dicha especie es lo que se conoce como humanidad.

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2 Comments

  1. Javier Urbina 07/24/2020 at 12:20 pm

    Hola Yago. Muy interesante. Nuevamente te felicito. Pienso que podrías complementar tu artículo tocando el desarrollo del habla y del lenguaje, aspectos claves en la historia humana. Cuando las señas y gruñidos dieron paso a una comunicación más sofisticada. Para poder hablar es indispensable el hueso Hiodes ubicado entre la laringe y la faringe, y los hallazgos demuestran que el H. Heidelbergensis ya lo había prosperado hace 400,000 años, aunque se considera que el habla articulada aparece 100,000 años después.
    Un abrazo y sigue adelante!

    1. Yago De Monzarz 07/24/2020 at 2:01 pm

      Hola Javier, muy bueno saberlo. Honestamente no consideré tocar la evolución del habla, y su relación con la evolución anatómica. Pero esto que me cuentas es sorprendente. Saludos!