La Dinastía Severa

El Año de los Cinco Emperadores

Es el 31 de Diciembre del año 192, fecha en que Cómodo, emperador del Imperio Romano, encontraba la muerte. Cómodo murió entre las manos de su estrangulador, quien era su propio esclavo, mientras tomaba un baño. La muerte de Cómodo dejó un gran vacío de poder que vino acompañado de una crisis política, económica y social que se venía arrastrando durante todo su reinado.

La base de poder del imperio se encontraba dividida en dos grandes sectores: el político y el militar. La clase política estaba conformada por los senadores romanos, cuyas responsabilidades se veían cada vez más mermadas debido a una mayor centralización política en el poder imperial; por otro lado se encontraba la clase militar, la cual a su vez estaba dividida en dos facciones: la Guardia Pretoriana y las legiones estacionadas en las fronteras imperiales, las cuales pasaban a ser la columna vertebral del poder del emperador.

Asesinato de Cómodo

Los conjurados de Cómodo designaron a Publio Helvio Pértinax como nuevo emperador. Pértinax tenía ante sí un panorama sumamente desfavorable: el senado le presionaba para acometer las medidas necesarias para salvar a Roma de la crisis, pero a su vez debía buscar la forma de ganarse el favor de los pretorianos. Él le prometió a cada pretoriano pagarle 12 000 sestercios, con tal de ganarse su apoyo. Pero cometió el craso error de solo pagarles una parte, ya que quería comenzar con las políticas de ahorro dispuestas por el senado.

Los pretorianos no lo entendieron de tal forma y comenzaron a conspirar contra su emperador, quienes le dieron muerte tras tres meses de gobierno. Fue Didio Juliano quien llegó al poder tras comprar el título. Didio Juliano era un opulento senador quien le ofreció a los pretorianos lo que Pértinax no pudo, llegando a ofrecer hasta 25 000 sestercios a cada pretoriano.

Mientras Didio Juliano intentaba mantener el orden en la capital, con la Guardia Pretoriana como ”aliada”, varios gobernadores de las provincias limítrofes del imperio (las que tenían el mayor número de legiones) se nombraron emperadores y pusieron marcha a Roma para asumir el trono y legitimar su poder. En primavera del año 193, las legiones de Britania aclamaron a Clodio Albino; las de Siria y Antioquía a Pescenio Níger; y las de Panonia a Lucio Septimio Severo. Todo era cuestión de velocidad, quien llegaba primero asumía la corona de laureles.

El primero en llegar fue Septimio Severo, oriundo de Leptis Magna (provincia de África), gobernador de Panonia (actual Austria), teniendo tres legiones a sus órdenes. Su cercanía a Roma le dio la ventaja frente a sus otros dos competidores. El senado no dudó en reconocer a Severo como emperador, quien entró triunfalmente en Roma acompañado de su monumental ejército. Pues resulta que Didio Juliano había sido depuesto y asesinado por la propia Guardia Pretoriana nueve días antes de la llegada del ejército de Panonia.

Severo no estaba dispuesto a correr ningún riesgo, e hizo que la Guardia Pretoriana se forme delante de sí totalmente desarmada para luego ser exiliada de Roma. La nueva guardia la conformaron los hombres de mayor confianza del nuevo emperador. Inició una purga dentro del propio senado, eliminando a aquellos que aún le eran fieles al régimen de Didio Juliano. Además hizo un pacto con Clodio Albino, su rival de Britania, para que este le sucediera a su muerte.

En el otro extremo del Mediterráneo, concretamente en Antioquía, Pescenio Níger había convocado a todas las legiones asiáticas del imperio en un intento de viajar rumbo a Roma y nombrarse emperador. Pero para asumir el control oriental del Imperio Romano, era necesario controlar Bizancio y los Dardanelos. En el año 194, Septimio Severo partió con su ejército hacia Anatolia para enfrentarse a su rival Níger. Fue en la Batalla de Issos, donde Níger sufrió una humillante derrota a manos de Severo, viéndose obligado a huir hacia el este, donde moriría a posteriori.

Mientras eliminaba a varios de los allegados a Níger en Antioquía y Bizancio (entre los que destacan su esposa e hijos), Septimio Severo aún mantenía el acuerdo de sucesión con Clodio Albino. Pero en el año 197, rompió el acuerdo, ya que decidió nombrar como sucesor a su hijo Caracalla.

Las fuerzas de Clodio Albino se reunieron en la Galia, concretamente en la ciudad de Lugdunum (actual Lyon), dispuestas a enfrentarse a Septimio Severo. Este último salió victorioso de la Batalla de Lugdunum, una de las más cruentas entre romanos, y tras asegurar su posición instauró la Dinastía Severa.

Septimio Severo junto al cadáver de Clodio Albino tras la Batalla de Lugdunum

Septimio Severo

Septimio Severo ascendió al trono de Roma en el 193, pero no llegó a legitimar su poder tras vencer a sus rivales, Pescenio Níger y Clodio Abino, en Issos y Lugdunum respectivamente. Tras vencer a Clodio Albino en el 197, Severo se postró al frente de una nación totalmente irreconocible: los ejércitos se habían convertido en el soporte del poder de los emperadores romanos, ya que estos habían sido elevados por las tropas.

Él inició una serie de políticas centradas en beneficiar, principalmente, al ejército; por ejemplo, para que no les afectase la crisis económica creó la Annona Militaris, en la que aseguraba a las tropas un suministro de productos agrícolas (los cuales eran expropiados de los agricultores).

Dado a que el sistema tradicional esclavista se encontraba en decadencia, Severo creó un nuevo sistema de producción. En este nuevo sistema, se forzaba a los terratenientes a dividir sus latifundios en pequeñas parcelas para que fueran trabajadas por colonos, quienes tenían derecho a una parte de la producción mientras que debían pagarle la otra al terrateniente. De esta forma se comenzó a edificar el sistema feudal.

Colonatos

Severo sabía que tenía que contentar a las tropas y asegurar la fidelidad del ejército. Con esta premisa, puso en práctica una serie de políticas públicas en favor de los soldados, quienes veían su condición y estatus socioeconómico enriquecidas.

Por otro lado, Severo mantuvo una relación desastrosa con el senado, el cual veía su poder cada vez más reducido en favor del emperador y del ejército; ya que el emperador comenzó a adueñarse de mayores funciones legislativas y administrativas. Severo acumuló poderes no solo en lo político, sino en lo civil, lo militar y lo económico, dando un paso considerable para lo que sería el absolutismo.

Durante la primera década del Siglo III, Severo se vio obligado a abandonar Roma para viajar a Oriente, donde el rey Vologases V de Partia había iniciado incursiones militares en territorio romano. Antes de ser emperador, Severo ya había participado en campañas contra los partos, una de ellas lo llevó a Siria donde conoció a quien sería su esposa, Julia Domna, con quien tendría dos hijos: Caracalla y Geta.

Tras vencer a Vologases V y saquear Ctesifonte, Septimio Severo viajó a Britania, debido a las acciones provocativas de los pictos de Caledonia. La muerte sorprendió a Severo durante su campaña en Britania, falleciendo en el 211 en Eburaracum (actual York). Dejando las riendas del imperio a sus dos hijos.

Septimio Severo en su lecho de muerte

Caracalla

En el año 211, ascendió al poder Septimio Basiano, aunque la historiografía lo conocería como Caracalla. El nombre de ”Caracalla” viene de una capa de origen galo que solía usar el emperador. Se había ideado que tanto Caracalla como su hermano Geta sucederían a Septimio Severo; pero su madre, Julia Domna, planeó en dividir el imperio en dos mitades para mantener una administración provincial mucho más efectiva.

El plan de Julia Domna solo generó discordia y división entre los hermanos, y las conjuras comenzaron a gestarse, algo muy recurrente en dinastías previas. Quien emergió como vencedor fue Caracalla, quien mató a su hermano Geta. Tras el fratricidio de Geta, Caracalla demostró ser un emperador megalómano y no tardó en ganarse el descontento popular.

Estatua de Caracalla

Caracalla pasó gran parte de su reinado luchando en las fronteras: en la Galia, Germania, Siria y Egipto. Aún así envió a construir unos lujosos baños públicos al sur de Roma, los cuales llamaría Termas Antoninas, pero actualmente se las conoce como Termas de Caracalla. Dichas termas se construyeron entre el 212 y el 217.

Maqueta de las Termas de Caracalla

Pero el legado más importante de este emperador fue el Edicto de Caracalla, el cual le otorgó la ciudadanía romana a todos los hombres libres que vivían dentro de las fronteras del imperio. Tal vez por imperativo moral, o para hacer que todos pagasen impuestos.

En el año 217, Caracalla emprendió una campaña contra el Imperio Parto emulando a Alejandro Magno, y buscando dar una continuación a la obra de Trajano. Pero fue víctima de una conjura mientras cruzaba el río Tigris, la cual acabó con su vida. Quien orquestó el asesinato de Caracalla fue su prefecto del pretorio, Marco Opelio Macrino.

Macrino

En el año 217, Marco Opelio Macrino, como prefecto del pretorio de Caracalla, orquestó la conspiración que acabaría con la vida de este hijo de Septimio Severo. Macrino era el primer emperador de la clase ecuestre (la clase media), ya que no descendía de ninguna de las grandes familias de Roma, aún así el senado no tuvo otra opción más que reconocerlo como emperador.

Su principal antagonista fueron los partos, quienes aún no consideraban concluida la guerra que inició Caracalla. Macrino se vio obligado a pactar con el rey parto Artabano IV, en donde Roma debía pagarle altas sumas de dinero a Partia con tal de firmar un armisticio. El ejército romano vio el pacto de Macrino con los partos totalmente deshonroso, y más aún porque el pago procedía de un recorte al cuerpo militar.

Macrino perdió el sustancial apoyo del ejército, y varias conspiraciones en su contra comenzaron a gestarse. Las principales artífices de estas conspiraciones, fueron Julia Domna y su hermana Julia Mesa. Julia Domna falleció antes de que el golpe pudiera realizarse, y Julia Mesa, por su parte, apuntó a su nieto Heliogábalo como sucesor. Macrino, viendo como su imperio se postraba en su contra, acabaría suicidándose en Antioquía tras solo un año de reinado.

Heliogábalo

Vario Avito Basiano tenía catorce años cuando fue nombrado emperador, nombramiento ocurrido en el 218. Él era hijo de Julia Soemías, quien a su vez era hija de Julia Mesa. Su reinado demostró ser una mera marioneta de su abuela, su madre y su tía, Julia Mamea. Quienes, a su vez, fueron las primeras senadoras en la historia de Roma.

En su juventud había servido como sacerdote del dios El-Gabal en su ciudad natal, Emesa en Siria (actual Homs). Por su afición al culto de este dios solar, la historiografía le dio el sobrenombre de Heliogábalo. Durante su reinado buscó imponer el culto a este dios asiático, lo que no fue bien visto dentro de Roma. Su extravagante y excéntrico estilo de vida hizo que fuera desfavorablemente vinculado con impopulares emperadores del pasado, tales como Calígula, Domiciano o Cómodo.

Escultura facial de Heliogábalo

Un dato curioso sobre este emperador es en relación a su identidad de género. Hay fuentes que indican que le pidió a un médico que le implantase genitales femeninos, convirtiendo a Heliogábalo el primer transexual documentado de la historia.

Heliogábalo también construyó su propio palacio en el Palatino: el Elagabalium. Ahí el emperador forzó a senadores a verlo danzar alrededor de un altar a El-Gabal al ritmo de tambores; además comenzó a prostituirse en su palacio, llevando a cabo incontables orgías, y hasta sacrificios humanos.

Consientes de la incontrolable situación dentro de la corte, Julia Mamea (su tía) y Julia Mesa (su abuela), buscaron reemplazarlo con su primo Gesio Basiano Alexiano. Consciente de este complot, Heliogábalo intentó llevar una conjura contra su primo Alexiano, pero los pretorianos se tornaron en contra de su emperador, y acabaron asesinándolo junto a su madre, Julia Soemías, en el 222.

Alejandro Severo

Alexiano destronó a su deshonrado primo Heliogábalo en el 222, y con apoyo de su madre, Julia Mamea, se hizo con el control del Imperio Romano, buscando entablar, una vez más, la cordialidad con el senado. Adoptó el nombre de Alejandro Severo debido a su admiración por Alejandro Magno.

Alejandro se rodeó de consejeros, cedió parte de sus responsabilidades al senado, y, en vano, buscó solventar la crisis económica que ya venía heredada desde tiempos de la dinastía anterior: la Antonina. Buscaba equiparar la preminencia civil con la militar, pero el imperio ya era otro y sus medidas no ajustaban a la realidad institucional. Por otro lado redactó una ley de tolerancia religiosa, ley que incluía la profesión del Cristianismo.

Escultura facial de Alejandro Severo

En el 226, Alejandro viajó a Oriente para iniciar otra campaña contra el enemigo histórico de los romanos: Partia. Pero el Imperio Parto se encontraba en un estado caótico. Al igual que había ocurrido con los Medos medio milenio atrás, los persas se sublevaron contra los partos. Los persas estaban encabezados por Ardashir I, de la Casa Sasán, quien fundó la Dinastía Sasánida. Finalmente los persas derrotaron a los partos de Artabano IV en la Batalla de Hormizdagán.

Alejandro encabezó una contienda contra el recientemente fundado Imperio Sasánida, pero falló y tuvo que viajar al norte. La situación en Germania era totalmente inestable: tribus bárbaras de Marcomanos y Alamanes, intentaban penetrar en territorio romano. Para solventar la crisis, el emperador se vio obligado a comprar la paz, sobornando a varios líderes germanos.

El ejército, viendo reducidas sus pretensiones al poder, se alzó contra Alejandro Severo. Fue en el año 235, cuando el general Maximino el Tracio orquestó el asesinato del emperador, quien murió junto a su madre, Julia Mamea, en la actual Maguncia.

La muerte de Alejandro Severo trajo el colapso de la Dinastía Severa, cuya secuela llevó a Roma a someterse a un periodo de crisis de 50 años de total anarquía militar, conocida como la Crisis del Siglo III. El Imperio Romano se había internado en la caos.

Referencias Bibliográficas

Academia Play (7 de Febrero de 2019). Cómodo y el año de los 5 emperadores. Recuperado el 23 de Febrero de 2021 en https://www.youtube.com/watch?v=wzVvSG8G4So

Pero eso es otra Historia (26 de Marzo de 2017). ANTIGUA ROMA 6: Dinastías Antonina y Severa (Documental Historia Imperio Romano). Recuperado el 23 de Febrero de 2021 en https://www.youtube.com/watch?v=we_s3ICZkhY

La Historia Heredada (27 de Octubre de 2017). La Roma imperial: la dinastía Severa. Recuperado el 23 de Febrero de 2021 en https://lahistoriaheredada.com/la-roma-imperial-dinastia-severa/

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